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July 15th - The Pastor's Page

Blessings to all on the 15th Sunday in Ordinary Time!

What a gift it is to be a Priest, how blessed I am!! Thank you again to everyone from the bottom of my heart for all your prayers and support over this past year. As I have come to this point in my life, I realized that many of you do not know how I even began this journey. I wanted to take this opportunity to share a small por- tion of how the Lord radically changed my life from bartender to now priest.

I was blessed to grow up Catholic, receive the Sacraments, altar serve, and grow in my faith as I was a kid. But as I grew, my faith began to dwindle and the sufferings I was going through outweighed my faith in God. Around 18 years old, there was a major break up of my family and I couldn't understand why the Lord would do this. And so, I left. I left the faith, all that I knew to be true and jumped into a world of alcohol, drugs and promis- cuity, which lead me to becoming a bartender at a rock n roll western mechanical bull bar. I gave myself fully to that life until one Saturday night, as I was making drinks, I just stopped and looked out into the crowd of 3,000 people and thought to myself, “I have everything the worlds says brings me happiness; money, drugs, alcohol, women, and yet, I am broken, lonely and I flat out hate who I am.” It was in that moment that I began to pray to God in 5 years. I said, “Ok Lord, I am back. What do you want with my life.” It was in the darkness of that crowd- ed bar that Gods light and grace touched my heart. With His help, I left, began discerning and soon after I en- tered seminary, where I spent 8 years in formation to become a priest. The Lord is so good, and I have been blessed in my life to see and experience His goodness countless times. I hope that I may be able to share with you all the goodness of our God and Father.

Have a blessed week, and may we together, press on towards a life of sanctity. In Christ, Father Frankie


¡ Bendición a todos en el décimo quinto domingo en el tiempo ordinario!
¡ qué regalo es ser sacerdote, cuán bendecido estoy! Gracias de nuevo a todos desde el fondo de mi corazón

para todas sus oraciones y apoyo durante el año pasado. Como he llegado a este punto en mi vida, me di cuen- ta de que muchos de ustedes no saben cómo incluso comencé este viaje. Quería aprovechar esta oportunidad para compartir una pequeña parte de cómo el Señor cambió radicalmente mi vida de barman a ahora sacerdote.

Fui bendecido para crecer católico, recibir los sacramentos, servir al altar, y crecer en mi fe como era un niño. Pero a medida que crecía, mi fe comenzó a menguar y los sufrimientos que atravesaba compensaban mi fe en Dios. Alrededor de los 18 años de edad, hubo una ruptura importante de mi familia y no pude entender por qué el Señor haría esto. Y así, me fui. Dejé la fe, todo lo que sabía que era verdad y salté a un mundo de alcohol, drogas y promiscuidad, o que me lleva a ser cantinero en un bar de rock n roll con un mechanical bull. Me entre- gué plenamente a esa vida hasta que un sábado por la noche, mientras estaba haciendo bebidas, me paré y miré a la multitud de 3.000 personas y pensé: "tengo todo lo que dicen los mundos me trae felicidad; el dinero, las drogas, el alcohol, las mujeres, y sin embargo, estoy quebrado, solo y odio rotundamente quién soy. Fue en ese momento que comencé a orar a Dios en 5 años. Dije, "bien Señor, he vuelto. ¿Qué quieres de mi vida. Fue en la oscuridad de ese bar lleno de gente que los dioses luz y gracia tocó mi corazón. Con su ayuda, me fui, co- mencé a discernir y poco después entré en el seminario, donde pasé 8 años en formación para convertirme en sacerdote. El Señor es tan bueno, y he sido bendecido en mi vida para ver y experimentar su bondad inconta- bles veces. Espero que pueda compartir con ustedes toda la bondad de nuestro Dios y padre.

Tengan una semana bendita, y que podamos juntos, seguir hacia una vida de santidad. En Cristo, Padre Frankie (Panchito)